IMPACTO JUVENIL DE LOS REALIYT SHOWS
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IMPACTO JUVENIL DE LOS REALITY SHOWS
EN LA TELEVISIÓN MEXICANA.
La lógica de la televisión mexicana es la lógica del rating, la propuesta de contenidos en nada ayuda a la cultura y el desarrollo del país. Lo que importa es ganar audiencia en el mercado mediante nuevos mecanismos que desaten sentimientos profundos, el morbo a ver por la cerradura del cinescopio es parte del voyerismo, desviación sexual que define la psicología como el placer por la vista. Este placer tal vez terminará en el displacer funcional propuesto por Sigmund Freud en 1920, pues el giro televisivo en clara decadencia apunta a la pornografía letal, al video snuff, que tal vez será el futuro del medio, basta con recordar las ejecuciones transmitidas a finales de febrero por el noticiario estelar de Canal 40, donde un grupo de soldados fueron decapitados en vivo y a todo color.
Goranson’s (8),en su revisión sobre los efectos psicológicos de la violencia en los medios, identificó cuatro aspectos importantes:
1) Efectos en el aprendizaje.
2) Efectos Emocionales
3) Efectos en la respuesta de Catarsis
4) Efectos en la Conducta
Por otra parte no es del todo correcto calificar a la T.V como un medio de comunicación. Esta exige un intercambio de mensajes significativos entre emisor y receptor. La T.V debe constituir un instrumento que facilite el diálogo entre los miembros de la sociedad. Para ello es necesario cambiar por completo la actitud pasivo-receptora de sus miembros por otra dinámica-activa.
La principal influencia de la T.V en el ámbito de lo extraescolar como medio de información, instrumento de cultura, y de evasión. Esta influencia, aún cuando no es sistemática ni organizada, es intensa. Desde comienzos de los años ´60 la utilización de la T.V en el ámbito instructivo se ha extendido considerablemente en países de elevado nivel cultural (Suecia), como en otros con grandes retrasos culturales (los del tercer mundo), donde se llegó a confiar en la T.V como instrumento decisivo para la culturización.
La mayoría de los recursos y las técnicas de las que se vale la cultura visual tienen un antecedente cercano en las vanguardias de principios de siglo. Lo que para ellas significaba la posibilidad de romper con los viejos códigos de representación, al igual que con las tradiciones estéticas de cada una de las artes fueron retomadas y adaptadas por nuestra cultura visual. Antes de ser tomadas por la T.V, estas técnicas transitaron un largo camino que las fue incorporando, debido fundamentalmente a las nuevas generaciones y, a partir de la segunda postguerra, a toda la sociedad, de modo que al aparecer en la T.V estas ya estaban difundidas y normalizadas.
Tanto la radio como la televisión cumplen una función que se les designa: la educativa, la formativa o socializadora. En la actualidad en todo el mundo, la televisión es el pasatiempo nacional más popular; e 91% de los hogares españoles disponen de un televisor en color y el 42%, de un equipo grabador de video.
La imagen, hoy constituye un elemento más determinante de las características de
nuestro ámbito de vida. Cantidad de mensajes nos son transmitidos a través de los MCM, que utilizan fundamentalmente la imagen. Según estudios realizados por la UNESCO, mientras que a través del oído se percibe un 20% de comunicaciones y a través de la vista un 30%, cuando se da la combinación de ambos sentidos el porcentaje de eficacia en el aprender se eleva en el 50%.
COMENTARIO PERSONAL
El tema de la televisión mexicana es muy amplio, la problemática de los reality shows es delicada, dado que las dos televisoras más importantes de nuestro país tienen una competencia grande y si a este poder agregamos otras fuerzas como son los proveedores de servidores o equipos, los productores de revistas e información vía Internet y todas aquellas compañías televisivas que presentan una rivalidad, como lo mostramos en el cuadro anexo a este trabajo, nos damos cuenta que se trata de un caso difícil de exterminar, sin embargo como clientes sí podemos reflexionar y motivar a que se mejore el servicio que recibimos.
En primer lugar debemos reconocer la importancia que tienen los medios de comunicación, sobre todo el de masas, que incluye radio, televisión, sistemas de cómputo, Internet y teléfono. Actualmente ningún individuo o empresa en nuestro contexto podría desplazarse de la forma en que lo hace sin auxilio de cualquiera de estos medios. El problema, luego entonces no es con los medios de comunicación.
Lo que sí es preocupante es la forma en que la televisión llega a los hogares, ofreciendo “entretenimiento”, convirtiéndose éste en un vicio y aletargamiento de los millones de individuos que con facilidad asombrosa encienden su aparato y se disponen a escuchar todo lo que se le ofrece, sin ser capaces de dosificar, mucho menos de elegir lo más conveniente para su educación y la de los suyos.
No se trata de satanizar lo que ofrecen las televisoras, ya que no todo es negativo, se comprende que este invento vino a convertirse innovación para la educación y existen canales mexicanos que ofrecen magníficos programas formativos y culturales, delimitando, estamos hablando de los reality shows y del impacto que tienen entre los jóvenes.
A propósito del tema el sábado 5 de marzo, 2005 con bombo y platillo se anunciaba el esperado evento Big-brother en Televisa, en el periódico, en Internet, en la misma televisión y el tema obligado en los pasillos de escuelas y reuniones de jóvenes ¡es precisamente ese!. Atendiendo lo que menciono en mi introducción, no puedo permanecer ajena a todos los comentarios que surgen y de esta forma me doy cuenta del gran número de personas que no se pierden detalles de lo que sucede “en la casa más famosa de México”, también me cercioro de aquellos que ajenos al evento, no están libres de escuchar los comentarios e involucrarse por curiosidad al evento que basta con encender la T.V. para informarse inmediatamente ¡con lujo de detalles!.
En las consideraciones preliminares defino algunos términos y precisamente inicio con lo que dice el artículo 5 de la Ley Federal de Radio y Televisión, sin embargo así como se maneja la Ley en México ¿qué podemos esperar en caso de que hubiera alguna violación y un pobre mortal acusara a una televisora?. Los reality shows son invento extranjero, adaptado a nuestra idiosincrasia y ajustado a los servicios de las televisoras de México, sin tomar en cuenta que la televisión es una herramienta que también puede ser útil como perspectiva didáctica y pedagógica.
El impacto que produce un reality show en los jóvenes mexicanos es diferente a lo que sucede en España, Estados Unidos u Holanda, no se analiza desde el punto de vista negocio (para la empresa televisora), sino que se comenta solamente por ser mecanismo que desata sentimientos profundos, morbo, desviación sexual y simple placer a la vista, que arrastra efectos en el aprendizaje, emocionales, catarsis y de conducta; de ahí que podemos observar a nuestros niños y jóvenes más agresivos, con nuevas ideas sobre los valores sociales, nuevas formas de comunicación, más violencia en sus mentes, más dispuestos a situaciones conflictivas, inmunes al dolor y el horror y con manifestaciones de conductas desviadas.
La influencia es grande y no se hace nada por impedirlo. Es más si alguna persona no desea enajenarse con este tipo de programas, cambia de canal y se encuentra la comicidad hecha política y viceversa, las telenovelas y los noticiarios que hablan de “más de lo mismo”, el protagonismo de personas que dan lo increíble con tal de salir en la televisión.
La televisión como recurso de cultura visual es nulo y si hablamos de rating preguntemos cuántas personas, por cultura, por deseo de aprender, al encender su televisor una mañana, permiten que llegue a su hogar una clase de telebachillerato (que, déjenme comentar están muy bien realizados, contenidos fáciles de comprender, amenos y formativos); el Discovery chanel que nos presenta historias de la vida animal o humana; Edusat y por qué no decir, utilizar el monitor de nuestra televisión para ver una película de historia o una obra determinada.
Pero esto solamente sucede en México, si entablamos una conversación con alguna persona que haya visitado Cuba, por ejemplo, la educación es otra cosa, es otro asunto ¡muy antagónico al de nuestro país!.
Si nos remontamos un poco al pasado, notaremos que algunos canales tienen su inicio en propuestas gubernamentales para hacer llegar a los hogares la educación y la cultura. Hoy, con tristeza nos damos cuenta que la televisión es un medio de informar por medio de comedia de lo que sucede en la política de nuestro país, un alumno podrá estar muy mal en historia, no conocerá nada de física, pero pregúntele usted ¿quién es el Peje? Y responderá fácilmente el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, a quien quieren desaforar porque tiene intención de lanzarse como candidato a la Presidencia de la república en el 2006. Y así podemos continuar con “el señor de las ligas” o con Carlos Ahumada, la pareja presidencial o con los integrantes del Tucom.
Recordemos que la imagen constituye el elemento determinante de las características de nuestro ámbito de vida. La televisión es importante, en nuestra formación, en nuestra cultura, en nuestra vida. En esta semana, como comentario, fuimos testigo de la entrega de premios a los actores de películas, por su actuación, producción, música, etc. Y el incentivo que se les da motiva a realizar las cosas con ahínco, con entrega. Pero ¡oh! Sorpresa, también nominaron y premiaron a la persona que hizo la estelar en Gatúbela, por ser la peor película ¡hágame usted favor! Ahora se premia lo malo también. ¿Podrá ser ahora eso prototipo a seguir? ¡Claro! Nuestros jóvenes así lo entienden.
Ya no se diga de lo que sucede en los reality shows, “gracias” al Big Brother, que condujo Adela Micha (el primero) se hizo popular la palabra “güey” para dirigirse ¡hágame usted favor! a cualquier individuo del sexo masculino o femenino, joven o adulto. En el Big brother VIP se impuso la moda de desnudarse sin importar el lugar, de ahí se tiene la moda de los pantalones a la cadera, de las chicas embarazadas con su vientre descubierto ¡no en la T.V. en la calle Enríquez de Xalapa, en el Sumidero, al subirse a un camión urbano! Porque se vio en la televisión, porque lo hicieron famosos, artistas y porque no hay quien señale lo que es bueno o es malo. ¡Es la libertad de expresión y de acción!
En el pasado Big brother la moda estuvo a cargo de “la sister Vero”, que se lució con sus modelos extravagantes e impuso una nueva forma de vestir en todas las clases sociales. No hay niña que un “domingo” salga a compras vestida con un modelo parecido a la conductora de T.V. En todos los casos, son imitaciones, son prototipos que se adoptan por ser fáciles, negativos, porque dieron la vuelta al mundo y porque llegaron hasta los rincones del hogar, sin que hubiera una sola persona que los impida.
Por todo lo anterior, así como inicialmente un grupo de personas se opuso a que existieran aquí en México los reality shows, convendría que ahora que ya tenemos la experiencia de haber tenido en nuestras pantallas más de cinco eventos diversos: Big brother 1, 2, VIP, VIP1, 3 Recargado, Operación triunfo, La Academia, La pecera del amor, etc. Contamos ya con evidencia de lo que ha sucedido, más bien, de lo que permitimos que sucediera en nuestro país, ahora sí podemos iniciar una investigación en donde estemos involucrados como sujetos y advirtamos la ventaja que tuvo en nuestra cultura y en nuestra educación este tipo de programas. Comparemos las estadísticas en los avances a la educación, cómo ha contribuido la televisión en la educación de los mexicanos y de qué manera ha mejorado el nivel de vida de aquellas personas que tuvieron la oportunidad de ver este tipo de programas, cómo es su mentalidad, cómo se comportan ante el compromiso de la vida, de la educación de sus hijos, cómo es su lenguaje, etc.
Los que estudiamos comunicación bien podemos hacer un congreso en donde se pueda hablar de las ventajas y desventajas de estos programas y dar a conocer la realidad, no se pretende imponer un socialismo o un socialismo utópico en nuestro país, simplemente hacer conciencia de lo que perjudicial que resulta el exceso de estos programas, que hacen descuidar nuestros principios, nuestra cultura, hacen a un lado nuestra educación que tantos años de trabajo le ha costado a nuestros antecesores.
Tenemos un gobierno, una de las preocupaciones debería ser la educación y poco se hace al respecto. Tenemos un Congreso de la Unión, que desafortunadamente también se ha convertido en un reality show, acerquémonos y en primera instancia recordémosles que son servidores públicos que deberían estar más inmersos en lo que es la educación y el bienestar de nuestro país. Que empiecen por ser ejemplo de justicia, de cordura, de trabajo en equipo y no de espectáculos que solamente conllevan a la incredulidad de lo que están haciendo.
En nuestra escuela también podemos empezar, proponiendo una revisión de los propósitos de la televisión, un análisis a la ley federal de radio y televisión y un cambio de actitud a todas y cada una de nuestras acciones que de alguna forma sean inadecuadas para el bienestar de nuestro país y de todos los ciudadanos.
Pero empecemos ahora mismo, con nuestra actitud positiva, revisando nuestro trabajo diario, nuestros apuntes, nuestro trato con los demás, descartemos el uso de pobrezas y vulgaridades en nuestro lenguaje, motivemos a los que están a nuestro alrededor por una comunicación de calidad, fluida, correcta, digna de ser escuchada y compartida en familia, sin reservas ni recortes. Y a propósito del recién instaurado DÍA DE LA FAMILIA, vigile el tipo de programas que en su casa llegan por la televisión.
¿Podríamos empezar por ahí?

Lety dijo
chanita...ora que haya bocinas escucho tu super song de la sirenita...y pues tu ensayo este del reality show esta padre, mejor que el mio y eso me molesta... pero no importa, total, el mio es medio pirata jijijiji...
besos!
23 Julio 2005 | 02:51 AM